
en un parque oscuro, tan oscuro que bien podría haber sido otra cosa que un parque
el arlequín caminaba tranquilo
pues caminaba escondido
en un parque tan oscuro como su misma memoria
en un claro:
-¡ven aquí, arlequín!
una voz que bien podría haber sido un graznido
-¡ven que puedo leer tu suerte!
el arlequín se acercó precipitando sus pies en picada, quizás no tanto por creer en la bruja, más bien por las luces del escenario.
-baraja y corta, mi querido arlequín.
los ojos se paseaban de un lado a otro. las palabras de arlequín estaban en sus dedos, transmitiéndose en las cartas, pidiendo, preguntando... ante los misterios de la vida. de siempre y hoy... misterios... bajo los dedos...
las cartas:
el loco
la sabia
el crepúsculo
-un arlequín encontrará a una loca, a la vuelta de una esquina.
cartas:
el colgado
la emperatriz
la justicia
-un arlequín renegará de su locura. se apagará en mitad de camino. buscará desesperado los restos de locura. los encontrará hechos trizas. remodelará esas trizas. se armará de ellas. en harapos. miscelanias.
pedazos de sí
que componen su traje abigarrado.
cartas:
el hermitaño
la fuerza
los amantes
-un arlequín se habrá perdido de camino a casa. un arlequín con corazón perdido, encuentra un reloj con el que lo puede sustituir.
cartas:
justicia
rueda de la fortuna
el diablo

cada vez que alguien quiere chuparte la cabeza dice que es por tu bien que es porque te quiere y porque SABE lo que es el amor
sabemos esto y lo otro y sabemos más
la memoria no se apaga jamás
porque es más fácil vivir en el miedo
y ponerle nombres a las cosas
/nombres imaginativos/
esto es esto
esto es esto otro
-¿qué cosa dijo? -dijo el arlequín
-esa misma -respondió la bruja
que sabía
siempre sabía de antemano...
