15.5.08

sal


.



autopista negra.
lejos de casa. absorbido por algún hechizo. mientras el corazón latía justo por debajo de mis pies, escondido, sepultado bajo el pavimento. escondido. entre carteles con flechas hacia la izquierda y hacia la derecha. ¿está bien o está mal esto y esto otro?

había polvo que no dejaba ver: en la ciudad.

...

¿qué sentís?
que mis recuerdos son recuerdos de otra persona.
quizás me los inocularon mientras dormía...




.

.
late el pavimento.
caminábamos entre recuerdos que eran de otra gente.
pero era nuestro deber comernos esos recuerdos. aunque nos hagan doler el estómago. aunque tengamos asco. porque esos recuerdos serán los
que
vomitarem
o
s
.
.
late el corazón.
en una danza prestada. pero danza al fin.
antídoto contra la indolencia. el sueño. los paraísos roba
do
s
.
.
late la sangre. y había mucha niebla. y tuve miedo de que si te sacaba la ropa no podría ver de vos otra cosa que tu esqueleto. que si te sacaba la piel no tendría de vos más que
fotos
vacías
foto
/luz/
grafías de ningún lugar
s
.
.
el silencio se me enreda. y me caigo a veces. pero nadie sabe cuando lloro.
el silencio se me enrienda.
silencio niebla.
que hace que la ciudad se vea como en fotos.
instantes
congela
dos
.
.

¿qué sentís?
...
..
que a la vida no le falte sal!
.


7 comentarios:

La Flaka dijo...

fotografías de grietas,
de paredes olvidadas,
de puertas con candado
aún cuando el techo es puro cielo al descubierto.

¿cuál es el techo qué nos ponemos?
¿qué es más temeroso el vacío o el encierro?
¿o es que a veces nos encerramos en el vacío?

el vacío existencial de una payasa que cercó de muros su vida, sin ver que podía volar al no tener techo la casa.

podría ser el titular de una obra...
pero ocurrió que al caer en picada desde el cielo algún que otro paquidermo sobre su cabeza, descubrió lo importante que para ella era el amor.
ese que a veces perdía cuando se perdía entre viejas paredes y pesados ladrillos.

los gatos aman las casas sin techo porque pueden entrar y salir cuando quieran.
y las enrederas aman los muros húmedos porque en ellos encuentran un lugar donde extenderse plenamente.

¿Qué hace qué un lugar sea más o menos agradable?

lugares viejos que a veces se vuelven nuevos, desconocidos, agridulces...

a este plato le falta algo...
Mozo! podría pasarme la sal?

Ah! no? ¿qué usted no la tiene?
¿alguien se la habrá llevado?

¿habrá qué buscarla o sólo habrá que de-gustarla?

No lo sé, pero que a la vida no le falte sal!!

Pasion_intima dijo...

La sal de mi vida no podria faltar, se me acabaria, besos

Pasion_intima dijo...

Dejo en mi mundo un pequeño premio para ti con mucho cariño

Basquiat dijo...

que no le falte sal, para continuar devorándola, con cierto gusto.

Hulde Ayala dijo...

y la pimienta?
saluditos

Ermita dijo...

el silencio se me enreda. y me caigo a veces. pero nadie sabe cuando lloro.
el silencio se me enrienda.
silencio niebla.

pasaba por aquí, en mi paseo ermitaño por sus bosques arlequinoides. Me detuve en su frase, la guardé en mi bolsillo. Me vestí de melancolía y entre un par de silencios repetí como mantra...que no le falte sal a la vida!

Renesto Gil dijo...

¡Excelentes fotos!